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Mi Capricho

Restaurante Bodega Los Tarantos (Boecillo - Valladolid)

Nombre: Bodega los Tarantos

DirecciónCamino de las Bodegas, s/n Boecillo, 47151 - Valladolid

Telefono: +34 983 552 166

Web: http://www.bodegalostarantos.es/

Día: 14 de Agosto de 2008

Motivo: Reunión trabajo.

Número de Personas: 2

Capacidad: 500 Personas

Servicio: 5,80, Comida: 6,70, Nota media: 6,30

Precio Total: 83,56 € IVA INC. Precio por Persona: 41,78 € IVA INC

Comentario:

Seguimos metidos en pleno mes de agosto y nos encontramos en Valladolid, a primeras nos sorprende el clima impropio de la época ¡16 Grados! A las 2 de la tarde, no sobra la chaqueta. Como estamos en castilla que menos que ir a una bodega a probar un lechazo

 

El restaurante se encuentra en una de las laderas que rodean la localidad vallisoletana de Boecillo (a unos 20 kilómetros por la carretera de Madrid).

 

El local es bonito en el interior, dentro de la montaña, en una planta, con un hall ocuro pero bastante amplio, con la parrilla según entras a un lado.

 

A mano derecha quedan los baños y a mano izquierda la recepción. De frente un pasillo que nos guia hacia los corredores de la bodega en cuyos huecos y salas están las mesas. No vimos la posibilidad de tomar algo en alguna barra así nos metimos directamente al interior.

 

El local es amplio pese a que sea una bodega, no hay problema de estrecheces. Y el número de mesas seguro que supera las 15 ó 20, así que podéis haceros una idea del tamaño. Es ampliable en el exterior, ya que pudimos ver carpas.

 

La decoración es a base de aperos de labranza, fotos antiguas, productos del campo, etc. Y la iluminación con grandes y rústicas lámparas.

 

De entrante nos pedimos cecina de león con virutas de queso curado, todo ello regado con un chorro de aceite de oliva virgen extra, exquisito plato que nos sirvió para forrar el estomago mientras esperábamos al plato estrella.

 

De segundo “lechazo asado en horno de leña”, este plato hay que pedirlo cuando reservas la mesa, debido a que tardan en hacerlo, esto da respuesta a su gran calidad. Cuando reservas puedes indicar la parte que te gusta, nosotros pedimos cuarto trasero. Estaba exquisito, casi parecía gelatina en la boca, no estaba nada seco, ni hacia falta cuchillo para cortarlo. LA cantidad que te sirven es muy aceptable y no te quedas con ganas.

Antes te indican si quieres acompañarlo con algo de verde (lechuga, tomate y cebolla), nosotros así lo hicimos.

 

De postre se pidió tarta de queso y frambuesa, para mi gusto estaba un poco seca y con exceso de canela que mataba el sabor al queso. El postre lo acompañamos con un café ¡1€! Ya creía que no había cafés a esos precios, al igual que el pan.

 

Para saciar nuestra sed lógicamente pedimos un vino, y dado en la zona que estábamos que menos que un buen Rivera de Duero, eso sí crianza (que estamos en desaceleración, crisis, recesión) “Pago de Carrovejas”, un clásico que nunca falla. Además nos pedimos una botella de agua a un precio normal

Y nada llegamos a rendir cuentas por lo pedido,  83,56 €, para nada caro después de lo que hemos comido y bebido

Sitio muy recomendable, tanto para picar (raciones con buena cantidad y nada caro) como para degustar su excelente lechazo a un muy buen precio (35 €, por dos raciones)

EL MARINERO (S. Vicente de la Barquera - Cantabria)

Nombre: El Marinero

Dirección:  Avda del Generalisimo nº 23, - 39.540 - San Vicente de la Barquera, Cantabria

Telefono: +34 942 710 279 

Web:

Día: 3 de Agosto de 2008

Motivo: Reunión de Amigos.

Número de Personas: 4

Capacidad: 50 Personas

Servicio: 6,2, Comida: 7, Nota media: 6,6

Comentario:

San Vicente de la Barquera, un pueblo amante de las tradiciones como se ve en el nombre e la calle

Domingo, tres de agosto, época de guiris...

Al entrar tienes el bar, parece limpio y correcto, pero como ya nos habíamos tomado los cacharrillos antes, entramos directamente al comedor. Como opción, se puede comer fuera, ya que tienen mesas en los arcos.

Pequeño, unas 15 mesas o así, decoración marinera, las sillas y mesa de madera maciza, lo cual, al final de la comida da ciertos problemas de humedad el lo que podríamos llamar amablemente nalgas. Hay una cierta tendencia a que el comensal sufra un poco de calor, si no se esta en la zona de corriente de aire. AH! las mesas un poco justas en cuanto a tamaño, un pequeño fallo.

Los retretes limpios...

El servicio correcto, amable en ciertos momentos.

La carta de vinos bien plantada, y el Marque de Riscal (blanco) entra como un tiro cuando esta bien frío. Agua, te servían botellines de Solans de Cabras, frías.

La carta gastronómica no tiene muchos platos, predominan el pescado y el marisco. Los entrantes bien, poco originales pero en condiciones, las ensaladas copiosas.

Los platos están ricos, la presentación es claramente mejorable, pero el género es fresco por lo menos.

De entrantes: cecina (la verdad es que los panecillos secos se los podrían ahorrar), chopitos (muy ricos), y una ensalada "especial"... que tenía de todo. Las cantidades bien, la calidad bien. Terminamos razonablemente satisfechos y con ganas de una segunda ronda.

De plato principal, un par de lubinas (al ajillo), un jargo (a la espalda) y una dorada (en su jugo), todos acompañados con setas y similares, raciones correctas en cuanto a tamaño, cocinado correctamente (tampoco era la quinta esencia de la cocina moderna) dejando el pescado jugoso.

Las mariscadas tenían muy buen aspecto, y un precio que las hacía atractivas, habrá que probarlas.

Postres, un par de escoceses (bien hechos la verdad sea dicha), helado casero (de galleta, no te pierdas!) y leche frita que tenía buen aspecto (casera, por cierto).

Te cobran a parte el pan (1,2 €/ud.), el IVA va también a parte... SARTENAZO! 164,67 €, a una media de 42 € (algo de propina hay que poner, no?). Me pareció bien gastado la verdad, la relación calidad/precio es buena, no para tirar cohetes pero es buena.

Dictamen: alternativa al Boga Boga (que esta al principio de la avenida), comida rica, vino bueno, precio "esperable" y acorde a la calidad y sitio...

 

Restaurante Cañadio (Santander - Cantabria)

Nombre: Restaurante Cañadio

Dirección: C/ Gómez  39003 Santander - Cantabria

Telefono: +34 942 314 149

Web: http://www.restaurantecanadio.com

Día: 7 de Agosto de 2008

Motivo: Reunión Amigos.

Número de Personas: 4

Capacidad: 100 Personas

Servicio: 6, Comida: 7,5, Nota media: 6,75

Comentario:

 Verano Santander en mes de Agosto, nos decidimos a cenar en un Restaurante que tan sólo conocíamos com bar de copas. Dos de los acompañantes toman en la barra un vino (copa grande, bien puesta) y caña bien tirada.

Pasamos al comedor, nos sorprende lo amplio del mismo y la decoración mezclando tintes antiguos y modernos. No sientan en mesa redonda y amplia lo cual se agradece ya que en muchos lugares te sientes incomodo con los codos de los comensales.

De primeras nos invitan a un apertivo (recalco lo de invitan porque estoy un poco cansado de los restaurante donde amablemente te "invitan" a un aperitivo y luego en la cuenta de lo cobran), aquí no, el mismo constaba de gazpacho de fresa (muy bueno) y pincho de bacalo rebozado con alioli (muy bueno)

La cena constó a base de raciones (hay que cuidar la "línea"), de primero "Pastel de perdiz con salmorejo", el pastel estaba rico en textura y en sabor pero el salmorejo un poco pastoso, además venía cubierto por cebolla caramelizada.. Seguido nos sirvieron "Ensaladas de jamón y foie ", quizá el plato más escaso de todo, el sabor estaba rico pero casi ni lo probramos, la presentación estaba bonita pero costó lo suyo repartir 4 trozos un poco elegantes a cada uno, deberían haberlo puesto emplantado a cada uno.

De tercero, "Croquetas cremosas de chorizo lebaniego y de bacalao ", la ración era abundante y el sabor muy bueno, se agradecía la suavidad del chorizo, no era nada fuerte, estaba en su justa medida.

De cuarto, "Buñuelos de merluza en tempura con suave alioli", quizá para mi gusto el plato más rico, la tempura estaba buenisima, nada aceitosa y el toque de alioli hacía que se remarcaran los sabores, la cantidad era muy generosa y los trozos grandes para lo que suele ser este tipo de raciones.

Por ultimo, "Cachón en su tinta con arroz cremoso tipo risotto", bien emplatado,. el cachon estaba muy suave, nada duro, para mi gusto había exceso de tinta y falta de arroz, pero en la media estaba muy bueno.

Por ultimo compartimos dos postres, "Variado de chocolates", tres tipos de chocholates con crujientes, para una persona es mucho para compartir está bien, la tarta que ponen está muy buena y con un sabor muy rico, intenso... El segundo postre fue "Coulant de Chocolate", lo peor de todos los platos, la textura de chocolate sabía a aceite lo que hizo que casi no puediera comer...

Pasamos a las bebidas, agua (solan, 2,40 la botella, no está mal), dos copas de vino crianza (Ostatu 03) y dos cañas de cerveza (un poco pequeñas y servidas en vaso de agua)

En definitiva y como conclusión, un lugar agradable para probar y repetir, sobre todo en verano, ya que se encuentra en plena plaza de cañadio puediendo luego estar tranquilamente al aire libre tomando una copa.

El nuevo Molino de Puente Arce (Cantabria - España)

Nombre: Restaurante El Nuevo Molino de Puente Arce

Dirección: Ctra. General, s/n 39478 Puente Arce - Cantabria

Telefono: +34 942 575 055

Web: http://www.elnuevomolino.es

Día: 24 de julio de 2008

Motivo: Comida de Negocios.

Número de Personas: 4

Capacidad: 245 Personas

La bodega del restaurante contiene más de 300 referencias.
Horario de apertura de la cocina del Restaurante El Nuevo Molino : de 13:30 a 16:00 horas para las comidas y de 20:30 a 23:30 horas para las cenas.

Servicio: 8, Comida: 6, Nota media: 7

Precio Total: 227,36 € IVA INC. Precio por Persona: 56,84 € IVA INC
Comentario:

Sitio agradable y tranquilo avalado por la cocina del Restaurante El Serbal. Se puede disfrutar de diferentes salones todos ellos dentro de un entorno natural. Lo primero de todo nos sirvieron un pequeño aperitivo en una de las terrazas de las que disponen decoradas con instrumentos de labranza y con bancos de madera, el día acompañaba a estar fuera en la calle y tomarse una bebida fresca unos se decantaron por vino blanco verdejo otros por cerveza fria, todo ello servido de una forma correcta y con elegancia.

Seguido nos encaminamos a degustar los alimentos. Primero te sirven un entrante servicio de la casa a base de sopa de tomate, muy agradable dado la época en la que estábamos. Nos decidimos por dos entrantes, “Terrina de foie con aceite de miel y pan brioche” y “Ensalada templada de bacalao, setas, pimientos y patata al pil-pil” ambos entrantes fueron servidos de forma individual en cada plato. Las cantidades eran abundantes y de calidad. Por buscarle faltas, el entrante de ensalada tenía demasiada patata y verde lo que desmerecía a los otros ingredientes. El foie quizá un poco duro y poco cremoso. El pan brioche excelente así como el toque de miel.

De segundos platos fueron servidos, “chipirones salteados con panceta ibérica y ali oli de queso”, muy buen plato, el toque de queso le daba un sabor especial a los chipirones además de la panceta ibérica que le añadían salazón al plato. Otro segundo plato fue “Lomo de bonito confitado en aceite de aromáticos, melón emparrillado y pomelo rosa” plato exquisito en su textura, cantidad justa y sabor muy bueno que le daba la parrilla, la fruta además de colorido y originalidad le daba un sabor fresco al plato. Esto respecto a pescados, en cuanto a las carnes se pidieron dos de “cochinillo confitado y frito, canela y membrillo”, decir que de los dos uno estaba un poco seco lo cual hace dudar cuando se pida, el otro estaba en su punto y con un sabor jugoso y exquisito.

Pasamos a los postres, se sirvieron dos “helados de queso blanco sobre coulis de frambuesa y galleta de almendra”, muy buenos postres tanto en cantidad como en sabor.

Respecto a los vinos nos bebimos dos botellas de Arzuaga Crianza de 2005, excelente vino ya probado en anteriores ocasiones, quizá un poco por encima de su precio. De agua solan de cabras, servido en jarra.

El servicio fue exquisito, muy atento dejando espacio para hablar tranquilamente en la mesa y sin agobiar en el servicio de agua, vino o pan.

En líneas generales tiene un más que aprobado(8) en servicio y un aprobado(6) la comida si bien las cantidades eran generosas ciertos platos no cumplian con la calidad merecida. Recomendamos el sitio por su tranquilad y buen servicio acompañado de una cumplidora comida.